Radiografía de un sentimiento

El gran paso que desvela a un aficionado cuando de caballos de carrera se trata, es sin duda la compra. Noches de insomnio, ilusiones recurrentes y fantasías de todo calibre atraviesan la mente y se entremezclan con ilusiones que fatalmente chocan con la realidad que puede ser cruda o buenísima
Sin embargo lo que le da empuje a esa ilusión tiene como primer peldaño la sociedad, es decir compartir su deseo con otras personas que se puedan interesar en acompañar la aventura. Porque si hay algo que es cierto es que se trata de llevar adelante una inquietud que ofrece un panorama lleno de obstáculos. Es la eterna lucha entre la imaginación, el deseo, la voluntad y …la lógica. Porque es cierto que adquirir un pura sangre es para gente que puede distraer parte de su capital sin que le afecte su patrimonio, entonces cuando no se cuenta con esos medios necesarios hay que sumar a quienes comulgan con la misma pasión y el trabajo de convencer se vuelve una tarea titánica.
Si ya está ganada la primera batalla, la segunda etapa es elegir a los padrillos que tienen antecedentes de haber dado crías como para poder sostener el entusiasmo, y allí finca el criterio de cada uno para elegir entre el presupuesto y lo que se puede comprar. Descartados los de primera línea por su costo la opción es elegir a los hijos de sementales que dan ganadores, no importa la categoría porque hay que pensar en la medianía y no tanto en los clásicos. Se sabe que un ejemplar que gana carreras comunes puede ser rentable si arrima seguido en puestos con premios y logra sumar tanto en dinero como en satisfacciones. O por lo menos achicar los gastos de entrenamiento. Abro un paréntesis en estos casos para avisar que una victoria en cualquier categoría incluye un sentimiento inigualable en cada propietario, algo que solo se puede medir desde lo anímico. Yo aseguro que todavía tengo en mi retina la felicidad de abrazarme con mis amigos aun cuando sea el único triunfo de un animal comprado en sociedad.
Pero puedo dar algunos consejos a quienes tomen la decisión de adquirir un pura sangre, deben hacerlo cuando tengan decidido que cuidador estará a cargo de su entrenamiento porque su opinión en todos los aspectos es fundamental para el futuro, incluso la revisación antes de la compra. Nadie como él para detectar algún inconveniente físico.
La cuestión es que desde el mismo momento que llega a la caballeriza pasa a ocupar un lugar en la cabeza de cada uno, se potencian las expectativas y existe un sentimiento en común que suma tanto ilusiones como cariño. El caballo es capaz de todo eso.
Norberto Laterza




















