El mejor aprendiz

En esta nota voy a responder sobre un pedido que me han hecho muchos aficionados en varias oportunidades. La inquietud es que les diga cuál fue el mejor aprendiz que vi en mi vida y ahora aprovecho para responder sin dudar. El mejor fue José Batruni y voy a detallarles el porqué.
Batruni fue una verdadera explosión cuando comenzó a correr, ganó carreras imposibles y con una mezcla de inteligencia, capacidad física y sobre todo coraje a toda prueba que maravilló a los aficionados. A punto tal que rápidamente lo bautizaron con el apodo de “pulpito” con su estilo de venir de atrás y llegar primero al disco en una clara referencia al “pulpo Ireneo Lequizamo” Era todo un espectáculo cuando atropellaba aún en posiciones comprometidas y alcanzaba a llegar primero prácticamente en el disco.
Existe una carrera que fue memorable para quienes estuvimos en San Isidro el día en que se corrió el gran premio Jockey Club edición 1981. Batruni montó a Tello, un buen caballo, pero al que parecía quedarle grande tamaño compromiso. Vino de la mitad atrás del pelotón y cuando ingresó en la recta comenzó a gambetear rivales con un arrojo e inteligencia que dejó a todos impresionados. Recuerdo que quienes estábamos en la sala de prensa no podíamos salir de nuestro asombro por lo que habíamos visto. Su atropellada no fue algo común, esquivó rivales como un jugador de fútbol pasando por lugares muy estrechos con una valentía a toda prueba que nos dejó atónitos.
José Batruni era de físico pequeño, nadie podía pensar que pudiera hacer con un pura sangre lo que él hacía, se filtraba por lugares imposible con un coraje manejando a su caballo como si fuera otra parte de su cuerpo y lo hacía con un rigor especial que salía de todo su cuerpo. Era un chico que no medía el peligro, que cuando atropellaba la gente comenzaba a gritarlo porque sabía que iba a llegar.
Cuándo los ases de la fusta como Sauro, Jara, Etchart y otros del mismo calibre competían con el tenían un respeto único por su actitud. ¡Y sólo era un chico!
Verlo correr fue una delicia para los ojos y sin duda nunca pude ver a un jinete con tanto talento y guapeza a tan corta edad.
Norberto Laterza – De Turf Un Poco


















