¿Porque ser propietario de un caballo de carreras?

¿Porque ser propietario de un caballo de carreras?

Estudiar si es buen negocio tener un caballo de carreras tomando como único parámetro el dinero, es tan mezquino e injusto como poco inteligente. Sin embargo, mucha gente se empecina en buscar solamente ese ángulo ignorado que, por ejemplo, nadie piensa al buscar poseer un coche de carreras, un velero, un cuadro, o un perro; calculando si le va a dejar un peso de ganancia o no.

La pregunta es ¿se puede comprar alegría, pena, una lágrima, o dos risas con dinero? No se sabe de nadie que haya ido a un supermercado con la intención de adquirir cien pesos de distracción o a averiguar a cuanto está el kilo de ansiedad.

Con una mano en el corazón debemos pensar que si un purasangre de carreras nos hizo olvidar por un momento los problemas cotidianos o nos salvó de un stress galopante, eso también tiene que figurar en el balance. ¿O está mal que vayamos al stud a ver nuestro caballo y compartamos momentos con otros propietarios, entrenadores, criadores, etc.… buscando sensaciones gratificantes que no se cotizan en bolsas?

Por su puesto que también es válido soñar con premios y ventas al exterior, con el millón de dólares, pero siendo una lícita ambición no agota lo que el turf ofrece como atractivo.

Palpitar aquella carrera que nuestro pingo no puede perder el próximo domingo, en un revuelo de sabanas y almohadas cuando la noche se hace cómplice y la imaginación es dueña y señora, es algo difícil de dimensionar para quien no lo haya vivido.

Este tipo de cosas es lo que lo convierte en mágica a esta actividad permitiendo entender todo lo que el potrillo o potranca aporta a nuestra vida.

Una cosa es cierta, no, cualquiera puede ser propietario de un caballo de carrera, para eso es necesario amar al caballo más allá de su categoría, admirarse por su nobleza y sentir que detrás de esos ojos grandotes hay alguien dispuesto a dejar hasta el último aliento. Si se anima, no deje pasar la oportunidad de experimentar algo único.

El saldo a favor de tener un caballo de carrera lo encontrará en el corazón que en el bolsillo.

(Autor Anónimo)

By: Constanza Pulgar – De Turf Un Poco

Constanza Pulgar

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