“Altair: Nuestro hijo llevará tu nombre”

“Altair: Nuestro hijo llevará tu nombre”

Emanuel, Griselda y Altair acompañaron emocionados la despedida de Altair Domingos en el Hipódromo de San Isidro.

Charlamos con Emanuel, él tiene 34 años, es un joven apasionado por el turf desde bebe, hijo de Don Aristóbulo Reynoso y padre de Altair Reynoso.

Le pregunte como nace su pasión por el turf y me cuenta que es innato, en su casa tenían un Stud con 5 boxes, donde su papá cuidaba para la corta, y fue su papá, quien le transmitió este amor por los caballos, porque desde que nació, vivió en un mundo de caballos de carreras.

Cierta vez, Don Aristóbulo tenía a cuidado un caballo para correr en la corta, tenía mucha chance, era la época donde nació Emanuel, quien nació con problemas en la sangre, como muchos bebes que se ponen amarillos, y necesitó atención y recibir transfusión para reemplazar su sangre, en aquella época en ese contexto lo internaron en la ciudad de Rosario.

Don Aristóbulo hizo lo que tenía que hacer para conseguir dinero para atender a su hijo y decidió anotarlo, aunque el dueño del caballo no quería en esa carrera, el cuida se puso firme, sabía que su caballo podía y le dijo que tenía que correr SI o SI, porque su hijo necesitaba el dinero,  así que fue, como lo anotó y a puro corazón gano esa carrera pudiendo así afrontar alguno de los gastos por la internación de su hijo Emanuel.

Igualmente, tras ese evento, Aristóbulo se vio obligado a vender su stud y en consecuencia dejó de cuidar, pero una vida con caballos es imposible olvidarla y si bien se alejó de lo que hacía en aquel entonces, se encargó de transmitir muy bien esa pasión a su hijo Emanuel, con quien pude tener esta bonita charla.

Él se recuerda a sus 6 o 7 años visitando el stud que alguna vez fue su casa en Melincué, Provincia de Santa Fe, ya que la gente que compro su stud les dejo siempre las puertas abiertas y  les permitieron mantenerse siempre cerca de los caballos.

Pasaron los años y la familia Reynoso volvió a vincularse de lleno con los caballos,  ya Emanuel hecho hombre  invertía algunos de sus ahorros en esta pasión.

Una tarde, viajan a correr al Hipódromo de Palermo con una yegüita que tenían en Venado Tuerto y fue ahí donde Emanuel conoce al piloto de su yegua, Altair Domingos, se vinculan y queda muy contento con la calidad de ser humano y don de gente que le transmitió Altair Domingos, quien lo acompañaba con humildad y responsabilidad en este hermoso sueño del turf.

Pasan más de 7 u 8 años y Emanuel conoce a su esposa Griselda Sacchetto y empiezan una vida juntos; cuando tuvieron la noticia del positivo de embarazo, Emanuel pensó en el nombre Altair pero cuando supo fehacientemente que su bebé sería un varón, se empilcho con su esposa y se la llevó al Hipódromo de San Isidro, una vez ahí, su esposa se enteró que el hijo de ambos se llamaría Altair, un ratito más tarde, esperaron a nuestro piloto y le dieron la noticia “Nuestro hijo llevará tu nombre”…

A los 3 o 4 meses de Nacido el bebé Altair, se lo llevaron a Altair Domingos para que lo conozca y desde ahí han creado una bonita relación, cada tanto se hablan, se sacan fotos, comparten charlas y momentos y por sobre todo, comparten una pasión difícil de poner en palabras.

El día que el Hipódromo de San Isidro le hizo la despedida homenaje, ellos estuvieron ahí apoyando y acompañando.

Porque decidieron ponerle Altair a su hijo?

La decisión del nombre fue porque de por sí, el nombre es lindo pero además, porque es mi forma de rendirle homenaje a quien  nos regala tantas emociones y tiene tanta calidad humana

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Constanza Pulgar
De Turf Un Poco

Constanza Pulgar